Curso TPS 2009 SIC

Curso de Técnicas de Protecção e Segurança 2009

10/01/2008

Para onde devemos dirigir os nossos disparos?

Este tema é sempre controverso, havendo doutrina para dar e vender, pessoalmente, acho que Cecilio Andrade, aborda a questão de um ponto de vista muito acertado, e interessante.

¿Dónde debemos dirigir nuestros disparos?
Sep 21st, 2007 por Cecilio Andrade

Actualmente, la sociedad impone una especie de tabú a la hora de hablar de la vida humana, por lo que, generalmente, nuestros blancos de entrenamiento son abstractos y carecen de los detalles suficientes como para entender dónde o por qué estamos emplazando un disparo. Es muy difícil, por no decir imposible, encontrar blancos de entrenamiento en los que vengan reflejados el cerebro, la espina dorsal, los riñones o las arterias, a pesar de que, verdaderamente, esos son nuestros verdaderos objetivos. Y no la simple silueta negra que no refleja nada. El concepto del emplazamiento del disparo cobrará importancia en el momento en el que busquemos que nuestro objetivo quede incapacitado de forma instantánea, o bien queramos lo contrario.

Un tirador táctico (del tipo que sea) necesita aprender la exacta localización de esos puntos de impacto, de tal manera que pueda emplazar su disparo correctamente, sobre todo en los casos de secuestros o simplemente de personal hostil reteniendo a personas inocentes. De igual modo, se debe saber dónde emplazar el disparo en un sujeto que está parcialmente oculto o protegido por un chaleco antibala (o saber esperar a una mejor exposición del blanco). Estos conocimientos son especialmente importantes para tiradores de unidades de elite, aunque nunca está de más su conocimiento por parte de los tiradores en general, que se pueden enfrentar a cualquier situación similar en cualquier momento.

¿Cómo es de rápida la incapacitación “instantánea?

Casi cualquier impacto de fusil y pistola que penetre en la cavidad craneal matará al individuo. Pero la cuestión es con qué rapidez lo hará. Estamos hablando de cavidad craneal, no de la cabeza en general. Esto es porque cerca de dos tercios de la cabeza están formados por tejidos y huesos que, a no ser que se produzca una herida demasiado seria (metralla, etc.), no se producirá necesariamente una incapacitación instantánea. Pero los proyectiles que alcanzan la cavidad craneal, generalmente llevan a resultados críticos.

El tejido del cerebro es relativamente maleable y líquido, es decir, un medio idóneo para transmitir la cavidad temporal. Como el cráneo es un compartimento sellado, es la única parte del cuerpo humano que puede “explosionar” violentamente como si fuese un tetra-brick de leche que se pisa con fuerza. Esta es una observación gris, pero verdadera. Los disparos precisos, como son los disparos a la cabeza, requieren puntos de referencia muy claros para conseguir los resultados más efectivos y rápidos posibles, más rápidos si cabe que la llamada “incapacitación rápida” que aquí distinguiremos de la “incapacitación instantánea”. Pero, ¿qué rapidez tiene esa incapacitación instantánea?

Esta incapacitación es más rápida que la presteza con la que el cerebro del objetivo pueda decidir disparar y mandar el impulso nervioso a su dedo índice. Nuestro proyectil va a ser el elemento que “interfiera” esa señal cortando el camino de ese sistema nervioso. Podemos, incluso, computar lo rápido que esto ocurre. Así, por ejemplo, un proyectil de 7,62×51mm tarda aproximadamente 0,12 segundos para recorrer una distancia de 100m hasta un objetivo, añadiéndole 0,0000516 segundos (media millonésima de segundo) para atravesar el centímetro que hay desde la piel hasta la columna vertebral del blanco. Debemos contrastar esto con los 10 ó 15 segundos en los que un objetivo puede mantener la consciencia después de haber recibido un impacto en el corazón.

Un disparo efectivo contra el sistema nervioso central (SNC) requiere un impacto en la espina dorsal, sobre la cruz de los hombros, a través del “tallo del cerebro”, o en el sistema motor nervioso, situado a los lados de la cabeza. El sistema motor nervioso lo encontraremos aproximadamente 1 centímetro por encima de las orejas, justo debajo de la nariz y en el cuello. El disparo de frente puede causar problemas debido a que los dientes y los diferentes huesos pueden hacer que el proyectil no llegue al punto deseado.

Pero, realmente, ¿cuál es la distancia máxima para intentar disparos al cerebro o al SNC? Una cavidad craneal humana típica puede tener unos 18cm de largo, 14 de ancho y 10 de alto. Si somos tiradores con agrupamientos de 1 MOA, ese agrupamiento equivaldrá a 12cm a 400m. Esa será la distancia máxima a la que debemos intentar un disparo a la cabeza del objetivo, por supuesto, tendido y con apoyo y teniendo en cuenta que a esa distancia y contra ese tipo de blanco un error (miss) es aceptable.

Ahora bien, para asegurarnos debemos centrarnos en la distancia de 300m para abatir cabezas. Más aún, si nuestro disparo va a estar emplazado en la espina dorsal, riñones, hígado, o en el SNC, deberíamos pensar en reducir la distancia teniendo en cuenta que a una distancia de 200m batir precisamente ese tipo de puntos requiere que uno sea un tirador excepcional y que lleve su arma y su munición al límite de sus posibilidades. Tácticamente, si no podemos hacer fuego a 200m para impactar en el SNC del enemigo, se disparará al torso teniendo en cuenta que esto no significa, necesariamente, una incapacitación rápida ni instantánea.

En resumen, y tomando como base todo lo anterior, cada tirador debe ser consciente de su nivel de tiro y adiestramiento y saber y tener en cuenta que, después de una infiltración y de un acecho, las condiciones de tiro o se entrenan o variarán muchísimo. Todo se debe entrenar en los periodos de adiestramiento y no dejar nada a la improvisación. Mientras unos tiradores tendrán como límite para disparar a la cabeza 200m, otros podrán tenerlo a 300 o aventurarse, siempre basándose en pruebas anteriores, a 350, 400 metros, o más.

Colocación de los disparos y sus efectos.

Un disparo al centro del pecho del blanco impactará en un “entorno rico en objetivos””, que llevará al enemigo, la mayoría de las veces, a una incapacitación rápida. Se puede observar que la mayoría de los objetivos se encuentran alrededor del centro del torso, incluyendo el corazón con sus arterias, la espina dorsal, justo detrás del corazón, y otros elementos tales como hígado, estómago o riñones, aparte del cuello.

Un impacto en el corazón, obviamente, causará una seria pérdida de sangre que derivará en desmayo y posterior muerte, a los 10 ó 15 segundos. Un impacto en la espina dorsal es un impacto en el SNC con incapacitación instantánea y posible muerte. Un impacto en el hígado provocará una pérdida rápida de sangre, teniendo un efecto similar al impacto en el corazón. El tejido blando del hígado es especialmente vulnerable al daño producido por la cavidad temporal, significando que un error (miss) cercano también le puede hacer daño. Más abajo del torso tenemos los riñones, probablemente los órganos que más sufran por la más ligera herida, y que pueden incapacitar al enemigo. Al igual que el hígado, su textura blanda hace que sean dañados por la cavidad temporal del impacto. Las arterias son también buenos objetivos, especialmente la femoral, que recorre la parte interior de las piernas, y la carótida, en el cuello. Como el cuello también contiene la espina dorsal, se convierte en un buen punto de impacto.

Los impactos a los lados del objetivo son un caso especial desde el momento en que los huesos de los brazos pueden parar el impacto, especialmente si hacemos fuego con un 9mm o un 5,56mm. Los brazos también pueden desviar los proyectiles hacia cualquier punto del torso. Esta situación es la idónea para impactar en el cuello o en los riñones si estas zonas están a la vista, pero tácticamente, y teniendo en cuenta que el perfil de un individuo es más estrecho que su frente, se podría considerar esperar a que el objetivo se dé la vuelta, mostrándonos su frente o su espalda.

Los impactos en los pulmones son también de interés, aunque no necesariamente causan un sangrado grande o inconsciencia, pero sí causarán dificultades respiratorias que limitarán la movilidad del enemigo, así como un gran dolor que reducirá su efectividad. Por último, los impactos en los huesos causan un dolor tremendo e inmovilidad, pero es bastante difícil impactar en ellos a propósito.

04/01/2008

A importância do movimento

Hoje lia um excelente artigo de Gabriel Suarez, da Suarez International ( www.suarezinternational.com ), que em jeito de lembrança, trouxe á ordem do dia umas nuas e cruas realidades do confronto entre o combate, o force on force e o treino normal na carreira de tiro.

Suarez é um grande mestre de Force on Force e de outros tipos de formação, homem muito experiente e sabedor destas matérias, com quem tive a honra e o privilégio de aprender um pouco do muito que tem para ensinar.

O combate é isso mesmo, combate, vale tudo, não há regras, na maioria dos casos somos apanhados desprevenidos, e nesses casos, meus senhores não se enganem, não é com o treino habitual, de dois disparos, no máximo com uma lateralização(zita), para não dizer parado a tentar fazer agrupamento, que o operador se safa de uma situação dessas.

O nosso agressor virá, provavelmente, com uma determinação grande e já construída, ao passo, que nós estaremos incautos e termos de reagir e criar a nossa própria determinação. Como não estamos habituados, porque não treinamos com a agressividade, pragmatismo e assertividade necessária para responder a estas situações, as coisas tenderão a não correr bem para o nosso lado, nesta altura percebemos, e é tarde, muito tarde, que temos tudo contra nós, até nós próprios.

Já para não falar no facto, altamente provável, de que: apenas dois disparos não resolvem o problema, garanto que se virem um "calmeirão" a correr para vocês com uma faca ou aos tiros muitos nem conseguirão sacar a arma, e acreditem que já vi muitas vezes isso a acontecer no Force on Force, inclusivamente com quedas á mistura.

Para além disso, por o agressor ser "calmeirão", ou por ter sido apenas atingido em zonas, potencialmente, não letais, ele vai continuar a fazer o movimento de agressão, ou seja o combate não acabou.

Quem apenas treina agrupamento na carreira de tiro, debaixo do stress, ou como Sousa Pereira, e bem, gosta de chamar, medo, com todas as condicionantes fisiológicas, não vai conseguir alcançar, nem de perto, os resultados que faz na CT.

Não me vou alongar mais sobre isto, voltarei ao tema no futuro, mas direi apenas que, se os operadores não se habituam a treinar de forma mais adequada á realidade dos factos, a probabilidade do "turkey hunt" continuar, não diminui, talvez aumente até, dada a preparação que alguns agressores já possuem.

O Force on Force, segundo Gabriel Suarez, e eu concordo inteiramente, o único tipo de simulação que aproxima o formando da experiência de combate, para além do combate propriamente dito, o que convenhamos, não aconselho a ninguém.

O treino de agrupamento, é importante, dá confiança, permite manter um nível elevado de performance no que toca á selecção de locais para onde dirigimos o nosso fogo, ou como diria Sousa Pereira, optar por destruir uma coisa em detrimento de outra, mas não permite sobreviver a um combate sujo, puro e duro, e estas situações são mesmo assim, são o que são, não há duas iguais, e o agressor estará sempre mais determinado/desesperado que nós.

Desafio quem discordar deste prisma a vir demonstrar o contrário num Force on Force.

26/12/2007

Formação 2008

O ano de 2008 trará novidades, ao nível de módulos de formação, de Força contra Força, e eventualmente outros que se verifiquem pertinentes.
Já se sabe que o target das formações será: membros de forças policiais, e militares do quadro permanente.

Os interessados podem obter informações através do e-mail forceonforce@yahoo.com

As novidades serão colocadas aqui no blog.

Back to basics...

Numa aula do meu amigo, e prestigiado instrutor, Armando Baptista, da Cruz Vermelha, em que se estava a estudar técnicas de evacuação de feridos, neste caso de VIP´s, deparei com uma gritante falta de conhecimentos básicos.

A situação era simples um homem da equipa de protecção transporta o ferido, o outro garante a segurança do pessoal envolvido na operação. Até aqui a coisa parece suficientemente simples, até que a tarefa começou a ser executada com o pessoal a recuar.

É dramático ver homens feitos, que não sabem andar... melhor, andar de forma correcta sem que tal em vez de lhes dar vantagem, numa situação de possível confronto, ainda lhes possa colocar em risco a própria vida e a de outros.

No combate tudo faz a diferença, o mais infamo detalhe pode ser determinante, e a forma de andar não é excepção! Uma correcta postura corporal pode fazer a diferença, aliás dir-se-ia, faz de certeza!

Mas voltando ao caso concreto, conforme o pessoal tinha de recuar, para proteger o transporte do ferido, pude assistir a uma demonstração de diversos estilos, todos eles errados, com honrosas excepções, claro, mas poucas, desde pessoal aos saltos, ou a pessoal a recuar em completo desiquilibrio, vi-se um pouco de tudo.

Rapidamente, se teve de parar a aula e demonstrar como se executa passo táctico, e demonstrar que recuar, não significa virar costas, necessariamente, aos protegidos, mas que se pode andar de frente para eles como uma torção do tronco pelo lado da mão fraca, o que nos permite movimentar confortavelmente e em equilíbrio, tendo em simultâneo um amplo campo de visão para a retaguarda, podendo ainda mudar de posição com celeridade e fluidez se necessário, cobrindo 360º com muita eficácia, Richard Hill (USA), mais á frente no curso, exemplificou esta técnica com mestria, o que foi uma confirmação, sempre agradável, da técnica que passámos anteriormente aos alunos.

É estranho, que num curso que requer um domínio prévio de muitas matérias, pelo menos ao nível básico/intermédio, se tenha de ensinar alunos a andar, a culpa não é deles, mas das instituições que insistem em ministrar treinos deficitários, quando ministram alguma coisa...

Ainda assim, o formando deve munir-se destes conhecimentos, já nem digo para vir para a formação avançada, mais preparado, mas porque e fundamentalmente, este tipo de conhecimentos é rigorosamente fundamental, dir-se-ia que é mesmo o B-A- do operador, sem o qual ele representa um problema em vez de uma solução, já se imaginaram a evacuar um ferido, numa situação potencialmente perigosa, com a vossa segurança aos saltos? Era, no mínimo, estranho...

16/12/2007

Eu sobreviverei!

Este curto texto de Cecilio Andrade dispensa comentários, ele fala por si. Com grande poder de sintese, Cecilio coloca a tónica onde deve estar! E você? sobreviverá? Decerto este texto ajuda...

Ago 23rd, 2007 por Cecilio Andrade

Yo puedo utilizar sin dudar la fuerza mortal para salvar mi vida o la vida de otro.
Opto por sobrevivir y demorar mi respuesta, no importa cual, incluso si me golpean.
Sobreviviré en cualquier misión del alto riesgo.
Otras misiones han sido más peligrosas y he tenido éxito.
Buenas tácticas son la respuesta a cualquier problema, y las tengo.
Realizo perfectamente las técnicas que necesito.
Entiendo y conozco perfectamente mis armas.
Voy a permanecer totalmente centrado en lo que tengo que hacer.
Impondré mi entrenamiento para controlar cualquier problema.
Voy a tomar cada problema gradualmente sin precipitarme ni agobiarme.
Inspiraré profundamente para controlar la tensión, cuando comienzo a sentirme tenso.
Reconoceré el miedo y decido no estar asustado.
Estoy capacitado para derrotar cualquier amenaza contra mí.

10/12/2007

Boas Festas!

O mais sincero desejo de boas festas, a todos os leitores deste Blog, e a todos os homens e mulheres que, tão corajosamente, dão tudo de si, para que outros possam viver um pouco melhor, e em maior segurança.

Que sempre voltem para os seus, sãos e salvos, findo o seu turno de serviço.

A elas e eles, agradeço, por terem a grandeza dos seres humanos raros.

01/12/2007

Necessidade real de formação

Tem havido nos ultimos tempos, dentro de um circulo de conhecedores destas coisas da formação, de forma profunda e efectiva, e são pessoas que trabalham ao mais alto nivel, em Portugal e no mundo, diga-se em bom rigor, um debate construtivo, no sentido de perceber a corrida subita a determinados tipos de curso de formação.

No caso concreto, a procura de treino táctico tem aumentado exponencialmente, sem que os formandos que o procuram, sejam operacionais, ou possam mesmo vir a ser, dentro desta área técnico/táctica.

Permitindo-me citar um grande amigo, Sousa Pereira, é a "febre da touca preta", será? Vamos ver: eu diria que as razões são multiplas, não desfazendo da ironia inteligente do meu amigo, não podemos olhar com leviandade o assunto, que ele exige alguma preocupação e análise.

É fácil perceber que: ter um diploma com a palavra SWAT, ou táctico ou coisa que o valha, é como ter um porta-chaves de um BMW, em terra de cego...

Mais, os cursos actualmente ministrados são básicos, no verdadeiro sentido da palavra, assim não habilitam ninguém nestas áreas de actuação, apenas dão uma abordagem inicial ao assunto e ensinam processos simples de fácil apreensão, mas muitas vezes deixam de fora matérias essenciais como o planeamento, intel etc... mas pronto, o pessoal sabe formar uma linha e entrar numa sala, que é sempre a mesma, por norma, e onde ninguem está a dificultar, á séria, a vida dos alunos, e portanto, a rapaziada sai a pensar que até sabe umas coisas.

Eu entendo que sempre se aprende alguma coisa, notem, eu próprio tenho dois cursos desses, e de facto aprendi alguma coisa neles, o problema não reside aí. Então onde reside? Eu explico: é que 99% dos alunos desses cursos nunca vai utilizar as técnicas que aprendeu, e pelas quais pagou dinheiro, que talvez seja muito para o bolso humilde, e tributado, do policia português, mais, fazer este tipo de formação talvez impeça o agente de frequentar outra que talvez lhe fosse mais util, porque o pouco dinheiro já foi para "comprar" o diploma mais bonito.

Mais ainda, as instituições, embora possam aceitar o certificado e juntar o mesmo ao processo do agente, dificilmente ele será contemplado, com seriedade, numa análise curricular, claro que este facto depende de quem ministrou o curso, há, de facto, entidades crediveis a fazer algum trabalho a este nivel.

Fazer cursos só por fazer não é inteligente, embora toda a gente deva saber um pouco de tudo, considero que mais importante é sermos efectivamente bons e especializados no que fazemos no dia-a-dia, sob pena de sabermos fazer uma "entrada dinâmica" extraordinária, e no entanto um palermoide qualquer com uma 6.35, feita na garagem, nos "abafar" com uma "pinta do caneco", passe o plebeismo, logo a "nós que até temos", (não, eu não tenho), "umas GLOCK novas á maneira", quando estavamos no normal e dário serviço de patrulha (não, não é o meu caso), no qual deviam os agentes, aí sim!!!, ser treinados e especializados...

Fica esta curta reflexão, sobre a tendência da procura no mercado vs a sabedoria na escolha da formação que achamos necessitar, e em jeito de remate, deixo de novo o xiste do meu amigo Sousa Pereira: "Ai! a febre da touca preta, a febre da touca preta...", não sei se mata, mas pode aleijar....(este é meu!)